domingo, 6 de noviembre de 2016

Conociendo al arcano menor el caballero de bastos

Podemos ver a un Caballero sobre un caballo brioso, quien atraviesa la carta de derecha a izquierda, es decir desde la acción al pensamiento, lo cual podría interpretarse como el actuar que se antepone al pensamiento o a la reflexión. Así mismo, se puede observar que  está vestido de amarillo y tiene en su mano un basto, que simboliza el elemento del fuego, montado en su caballo representa entonces el movimiento del fuego, es decir la acción, que involucra viajes, movimientos, desplazamientos e inicios. Tras de él también – al igual que en la Sota de Bastos- se pueden ver tres pirámides, que representa cada uno de los planos de existencia de un individuo: material, espiritual y mental.

 No obstante, los Caballeros aunque representan un poco más de madurez que las sotas, no llegan a contar con la madurez de una Reina o un Rey, por lo que pueden traer dentro de sus significados ciertos rasgos de inestabilidad. De igual forma, si nos fijamos en las salamandras que adornan la indumentaria de este Caballero, pues ninguna de ellas logra morder la cola, por lo que da referencia de acciones que han comenzado, pero que sin embargo no han podido concluir todavía. Es decir, acciones o viajes que se han emprendido, con emoción aventurera, pero que no han logrado aún su cometido.

 
¿Qué nos quiere decir este arcano? 
 
 El caballero de bastos representa los nuevos impulsos y la búsqueda entusiasta. Arriesgas, pasión, aceptación, energía y temperamento son otros de los significados que acompañan a este arcano. 
  • Su lado positivo es la actuiación y emprender nuevas vías. 
  • Su lado negativo es la impaciencia y la precipitación. 
  • En astrología se le relaciona con el elemento fuego. 
En cuanto a los planos específicos de la existencia, la presencia de esta carta siempre debe ser analizada en contexto, pues su aparición puede traernos tanto aspectos positivos como negativos. Por ejemplo, en el ámbito laboral, la aparición del Caballero de Bastos nos da cuenta sobre el impulso y pasión que puede sentir alguien por su trabajo, no obstante esta carta también puede estar advirtiendo sobre cierto vicio de decir “sí” a todo y después no saber cómo asumir y cumplir con las responsabilidades. De esta forma, esta carta puede estar aconsejando sobre el riesgo que implica el vivir con el eterno complejo de querer ser siempre el héroe, por lo que un poco de reflexión, madurez y de sinceridad no nos caería mal.

Para el ámbito amoroso esta carta también cuenta con especiales atenciones, pues nos da referencias sobre una pareja o un amor sumamente atrayente, que sin embargo puede que no tenga intenciones de establecer lazos duraderos, pues ama su libertad y el vivir el momento. En este sentido, la presencia del Caballero de Bastos nos trae mensajes de la llegada de un ser que nos deslumbrará por su brillo, el cual atrae a todos, y con quienes nos esperan grandes momentos de pasión, no así el establecimiento de una relación. Pues este Caballero de Bastos aun cuando brilla y es el alma de toda reunión en el fondo es sumamente inseguro y le tiene mucho miedo al compromiso, por lo que establecer una relación a largo plazo con esta persona puede resultar una inversión que no nos traiga buenas recompensas.

El plano económico también debe estar alerta frente a la aparición del Caballero de Bastos pues aunque viene con un claro mensaje de inicios, pasión y coraje, puede también estar advirtiéndonos sobre la necesidad de controlar nuestros impulsos en materia de gastos, ya que gastar más de lo que producimos puede traernos problemas de deudas. Igualmente, el Caballero de Bastos habla sobre la necesidad de confiar más en nosotros mismos, por lo que no podemos olvidar que a veces la actitud es la llave que nos abre la puerta a buenos negocios. De esta forma debemos trabajar en mejorar qué es aquello que le mostramos al mundo, cuál es la apariencia que otros ven en nosotros.

En torno a la salud, la aparición de esta carta puede indicar que el consultante atraviesa una etapa de desánimo, la cual debe ser combatida con un poco de alegría y aventura, pues en ocasiones estos cuadros de apatía pueden volverse crónicos y conducirnos a depresiones profundas. En este sentido tal vez el Caballero de Bastos puede aparecer dentro de una lectura para recordarle al consultante lo importante que es rescatar la sal de la vida, para desde el entusiasmo y la alegría emprender nuevos rumbos. Igualmente habla de la necesidad de conservar la paciencia y la calma, pues todo tiene su momento en la vida, es con alegría y paciencia que se consiguen las cosas, pues la impaciencia y depresión solo hace que atraigamos cosa negativas a nuestro plano material.

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